Un buen día, dos cazadores se levantaron
muy temprano y después de desayunar, se marcharon directos a
África. ¿Sabéis que querían cazar? Pues nada menos que un plato de
fresas salvajes. Pronto comerían el plato de fresas con nata que
tanto deseaban.
GOMÀ, ENRIC
PUIG, PERE
Edebé
Barcelona
1996
1ª ed.
Tucán. Azul
48 p. ; 12x17 cm ; rústica, ilustraciones a
bicolor
Castellano
06, 07
Cuento
84-236-4319-0
FANTASÍA, MEDIO AMBIENTE,
VIAJES
5,50