Yungo es un muchacho triste al que le robaron la voz. Pero Yungo tiene el oído tan fino que puede escuchar al animal más diminuto. Un saltamontes verde, al que salvó de la muerte, quiere compensarle, y deciden ir en busca de la voz del muchacho. Finalmente, el saltamontes le dice que, para recuperar su voz, debe matarle, pues él es su voz y, cuando Yungo nació, a él le encomendaron robarle la voz para poder decir las bellas palabras que Yungo ha oído tantas veces...
MATUTE, ANA MARÍA