Había una vez un reino tan pobre que todos
se fueron marchando. Sólo se quedó el rey: el rey Solito. Pero
estar solo es muy aburrido, por eso Solito se inventó un
juego.
ESTRADA, RAFAEL
GABÁN, JESÚS
SM
Boadilla del Monte
1994
1ª ed., 1ª imp.
El barco de vapor. Blanca
64 p. ; 12x19 cm ; ilustraciones a todo color; portada
a todo color; rústica
Castellano
06, 07
Cuento
84-348-4354-4
AVENTURAS, INVENTOS, JUEGOS, POBREZA,
REYES, SOLEDAD, VENCIMIENTO DE LA INCOMUNICACIÓN
4,80