Un enorme animal nube

Las nubes de alrededor cambiaban, se desvanecían, se iban. Pero el animal nube no: se tragaba algunas, de hacía una bufanda con otras y luego se le incorporaban al cuerpo y más crecía y más contento estaba. Entonces huyo: "esto es un desierto", pensó.

CARBALLIDO, EMILIO
HERNÁNDEZ AMEZCUA, JOSÉ ANTONIO
Fondo de Cultura Económica
México
1995
1ª ed.
Los especiales de A la orilla del viento
37 p. ; 15x19 cm ; empastado
Castellano
05, 06
Cuento

968-16-4231-7
DESIERTOS, FANTASÍA, FENÓMENOS METEOROLÓGICOS, NUBES
7,81