En el camino a la escuela Mero echó a volar su imaginación evidentemente, Honorio y Enoque estaban cavando un túnel debajo de la tienda para robarla por la noche; o se trataba de un refugio antiatómico, o eran revolucionarios y planeaban volcar el automóvil de un presidente a su paso por Vazia. No seas ridículo, dijo su hermana. Enoque y Honorio son garimpeiros. Gambusinos. No saben hacer otra cosa. Entre los dos completan una cabeza para pensar nada más. Pues entonces deben estar buscando oro. No seas rid... Pero si ni siquiera Inez podía descartar lo que era obvio: Enoque y Honorio buscaban oro delante de la tienda.
MCCAUGHREAN, GERALDINE