En la ciudad, Diego vive en una casa muy bonita pero no tiene jardines ni tierra para jugar. Los niños deben conformarse con los animales y plantas domésticos. Hasta que viene un nuevo presidente de la comunidad al que desagradan los animales y los chicos tienen que deshacerse de ellos. Pero se confabulan y empiezan a aparecer unicornios sin que nadie sepa por que. El presidente dimite y entra uno nuevo que acepta los deseos de los niños. Si no se cumplen los deseos de estos volverán a aparecer los unicornios.
MACHADO, ANA MARÍA