En su cumpleaños Javier encuentra sus dos primeros regalos: un perro y un tren eléctrico. Después de desayunar y vestirse Javier empezó a montar su tren. Y de repente se encontró con que todo era de verdad. Se subió al tren y emprendió un maravilloso viaje por campos y ciudades. Llegó hasta el mar y vio una boda entre otras aventuras. Después volvió a su ciudad. Al llegar a su casa el tren volvió a hacerse pequeñito. Allí sus amigos le esperaban para darle una fiesta.
ARMIJO, CONSUELO