El mago Abra y la bruja Cadabra deciden tener un hijo. El mago quiere que sea un pequeño Abra, y la bruja, una pequeña Cadabra. Y no hay manera de que se pongan de acuerdo. El cuervo Ralf les trae un huevo de cuclillo. Ambos lo incuban y finalmente saldrá un Abracadabra con gorrito azul y patucos rosa. Los padres continúan peleándose, así que el bebé se cansa y se marcha de casa. Solo entonces comprenden el mago y la bruja lo que necesitan: al pequeño Abracadabra tal cual es.
LOBE, MIRA