Nana Bunilda decide tomarse unas pequeñas
vacaciones en casa de su prima, la sirena Nana marina, y cumplir
así uno de sus mayores deseos: ver el mar. Un día tiene que acudir
a aspirar un terrible sueño de piratas de un niño que duerme la
siesta en la playa, pero no puede transformarlo en chocolate porque
no tiene su olla mágica.
COMPANY, MERCÈ
ASENSIO, AGUSTÍ
SM
Boadilla del Monte
1994
1ª ed.
Nana Bunilda
32 p. ; 23x23 cm ; ilustraciones a todo color;
cartoné
Castellano
06, 07
Cuento
84-348-3663-7
FANTASÍA, MAGIA, MAR, MIEDO, PESADILLAS,
PIRATAS, SIRENAS, SUEÑOS
7,30