¡Seguro que en el molusco que había
encontrado jugando había una perla!. Biba apretó la madreperla con
su piel de castor y comenzó a soñar... Pero su sueño se torno en
pesadilla y cuando despertó sobresaltado miro pensativo al molusco
y lo lanzo al lago como si fuera un guijarro.
HEINE, HELME
HEINE, HELME
SM
Boadilla del Monte
1986
1ª ed.
Cuentos de la torre y la estrella
32 p. ; 30x20 cm ; cartoné
Castellano
07, 08, 09
Álbum Ilustrado