Óscar pensó que hacerse ladrón era la cosa más fácil del mundo. Bastaba con ponerse una máscara y coger una linterna y un saco vacío. Pero, sin saber como, tuvo que bailar con una bruja, comer con un dragón y competir con un pirata. Con la ayuda de unas sorprendentes y desenfadadas ilustraciones que muestran una vez más la profunda originalidad de su estilo, Korky Paul nos narra las aventuras de una ladrón, y nos demuestra que no se trata de un trabajo precisamente monótono.
TZANNES, ROBIN