Su abuelo piensa que si Alex quiere un dinosaurio lo debe tener. Lo lleva a la dino-tienda. Allí ven toda clase de dinosaurios. Compran a Fred y se lo llevan a casa. La madre se asusta al verlo comer, pero el niño entusiasmado con el animal no le da importancia. El padre no entiende como puede haber un pantano en su casa... Pero el niño y el abuelo siguen limpiando al dinosaurio.. Después de otras peripecias en la escuela, en la calle, el nieto y el abuelo lo llevan al campo y Fred descubre a su amor.
ORAM, HIAWYN