A uno de los personajes de esta historia, cuando ya ha dejado atrás su niñez, le sigue quedando miedo en el cuerpo al entrar en un habitación de la casa de su tío Ambrosio. Sucede que, aun de mayor, no puede distinguir si lo que creyó en su infancia que existió, la momia Regina, fue real o producto de su fantasía. También el lector se contagiara de las dudas del personaje después de conocer lo que le ocurrió de pequeño. El y su hermano fueron a pasar una temporada a la casa de un estrafalario tío. Es la época de la posguerra, donde los cuentos y a imaginación sustituyen a los juguetes que no se pueden comprar. La misteriosa casa, la atmósfera brumosa, los tiempos que corrían y las características de los personajes hacen creíble la dificultad para distinguir la realidad de la fantasía.
MENDIOLA, JOSÉ MARÍA