Babayaga sólo tenía un diente. Puede que por eso fuera tan mala. Como sólo tenía un diente decidió comerse un niño de vez en cuando y se volvió ogresa. Papáyaga y Mamáyaga, horrorizados, decidieron deshacerse de Babayaga que se fue a vivir al tenebroso bosque. Allí montó el restaurante "El bebé sabrosón". Un día llegó a su casa, Miguita, una dulce y linda niña... Bello álbum con ilustraciones de gran formato, en el que los juegos de luz y sombra realzan la historia.
LE THANH, TAÏ-MARC