El capitán cóndor, a pesar de su juventud, es todo un viejo lobo de mar. Un poco bravucón y pendenciero, pero siempre dispuesto a ayudar a quien su propia ética aconseja, suele meterse en las aventuras más complicadas que uno pueda imaginarse. Sus historias transcurren en el mundo contemporáneo y son fiel reflejo de los problemas sociales, políticos y económicos de la actualidad.