Hubo una vez un reino hermosísimo y casi feliz, aunque nadie comía perdices, porque allí el plato nacional eran las truchas. Tenían un rey, una reina y una princesa... Pero sorprendentemente aquella princesa no quería cumplir su papel de protagonista de un cuento de hadas. ¡Y así empezaron los problemas!.
ÁLVAREZ, BLANCA