Primero: los buscadores de tesoros sin
escrúpulos perforaron los yacimientos. Después: los explotadores
intrépidos descubrieron secretos (y maldiciones) en tumbas
olvidadas en el tiempo. Ahora: utilizamos ordenadores para
resucitar el pasado.
ARNOLD, NICK
GODDARD, CLIVE
Molino
Barcelona
2001
1ª ed.
Esa gran cultura
158 p.
Castellano
12, 13, 14
Libro Informativo