Chikie no ve muy bien. No para de tropezar
contra los muebles y se sienta cerquísima de la tele, y lo que es
pero, su padre decide que debe ir al oculista, ¡Qué miedo! ¿Dolerá
esto? Pero los Rugarts descubrirán que no hay nada que temer y que
ponerse gafas puede ser muy divertido.
DAVID, LUKE
GOLDBERG, BARRY
Ediciones B
Barcelona
2002
1ª ed., 1ª imp.
Rugrats. Quiero leer
24 p. ; 21x21 cm ; cartoné
Castellano
05, 06
Cuento