El medallón perdido

Cierto, la madera de ébano, es negra como el azabache de las minas de Asturias, pero la corteza del árbol es blanca. Miray empezó con su machete a rasparla hasta que apareció debajo de la madera blanca un brillo oscuro-. Ahí tienes el ébano, escondido bajo este manto.

ALCOLEA, ANA

Anaya
Madrid
2001
1ª ed.
Espacio abierto
174 p. ; 22x13 cm ; rústica
Castellano

Novela

84-667-0611-9
AMOR, MISTERIO, VIAJES
6,45