Nadie consigue que Luisa deje de llorar.
Mamá le canta una nana, papá la coge en brazos, la abuela le da el
biberón y el abuelo toca una canción. De nada sirve. Sólo su
hermano sabe exactamente lo que hay que hacer para que Luisa
sonría.
THOMPSON, CAROL
WISHINSKY, FRIEDA
Juventud
Barcelona
1999/2003
1ª ed., 2ª ed.
Cuadrada
32 p. ; 25x25 cm ; cartoné
Castellano, Catalán
04, 05
Álbum Ilustrado