Una abuela encantadora, de carácter dulce, que irradia bondad y alegría, cuenta como en su niñez había sido una niña traviesa, cuyas diabluras y ocurrencias hicieron reír (y a veces llorar) a sus padres y parientes. La muchacha, ya abuela, va contando sus travesuras ocurridas en la casa de sus padres, en la escuela, en la finca campestre de Sakolniki, durante los viajes y vacaciones, en fiestas, celebraciones y aniversarios. Casi siempre teniendo al lado a su hermana Masha, niña sensata y buena, auténtico reverso de la moneda que, sin embargo, se ve arrastrada sin querer por el torbellino de Rosalia.
VINAVER, MICHEL