El violinista con alma de cera

Conor dio algunos pasos y, apoyándose en el carcomido tronco de un sauce, se agachó para observar. De espaldas a él, un hombre de pelo oscuro tocaba el violín. Lo tocaba dulcemente, como acariciándolo, mientras uno de sus pies marcaba el ritmo dando ligeros golpes en la tierra embarrada.

FISHER, CATHERINE

SM
Boadilla del Monte
2000
1ª ed.
El navegante. Fantasía
187 p. ; 13x19 cm ; rústica
Castellano
12, 13
Novela

84-348-7087-8
FANTASÍA
5,71