"El guardián del olvido" conserva en innumerables salas los objetos que pierde la gente. Es así como, gracias al consejo de la misteriosa Analisa, Gabriel encuentra su peonza extraviada. Gabriel intenta hallar el reloj del abuelo perdido hace mucho tiempo; lo encontrará también. Por azar descubre en la biblioteca el espejo de Analisa. Se lo lleva al guardián y en la sala reservada a los espejos encuentra primero en un espejo, luego en otro, a Analisa, hasta que aparece la verdadera Analisa que espera, como los objetos, que vengan a buscarla. La misión del guardián se termina con una "sonrisa iluminada".
GISBERT, JOAN MANUEL