Hace mucho tiempo había tres hermanos, uno de ellos era algo holgazán, y le llamaban el tontaina. Un día sacando agua del pozo se encontró un lucio. El lucio le pidió que, por favor, le devolviera al pozo y, él a cambio le concedería todos sus deseos, con sólo decir: ¡por orden del lucio!. Coloridas ilustraciones repletas de detalles.
ESTERL, ARNICA