Una alegre comida en el campo, en domingo y en familia, no resulta muy excepcional, pero si tenemos en cuenta que se celebra en pleno campo de batalla con invitado-enemigo incluido... ¿Y por amor? ¿Qué no hará el Duque de Badajoz por amor?. Conseguir que las cucarachas acudan a un curso de Metafísica en la Universidad de Yale no es tan extravagante, y menos por el amor de la Princesa Pitusa.
ARRABAL, FERNANDO