Aprendiz de marinero

Siempre he querido ser marino. Por eso me había escapado de casa y vagaba por los muelles del puerto de Barcelona, aguardando una oportunidad para colarme en una goleta. Mi intención era viajar hasta el golfo de Guinea, donde mi tío Arístides se dedicaba al comercio con una balandra.

BOIX, ARMANDO
VILA, JORDI
Edebé
Barcelona
2000
1ª ed.
Periscopio
189 p.
Castellano
11, 12, 13
Novela

84-236-5516-6
AVENTURAS, BARCELONA, EDUCACIÓN NO SEXISTA, ESPAÑA, MAR, MARINEROS
5,38