Todo el mundo sabe que los loros hablan y
hablan sin parar. Pero... resulta que el loro de esta historia
perdió la voz y dejó de hablar. ¿Dónde se habrá metido la voz del
loro parlanchín?
PALOMA, DAVID
ROVIRA, FRANCESC
Combel
Barcelona
2000
1ª ed.
Caballo alado. Al trote
24 p. ; 21x21 cm ; cartoné
Castellano, Gallego
05, 06
Cuento