Vibra la selva, y Mowgli, el niño lobo, se
identifica con ella. Mientras Mowgli no se pregunta el porqué de su
existencia, vive feliz. Cuando necesita saber quién es y a qué
mundo pertenece, conoce la duda y la tristeza; pero también conoce
la posibilidad de elegir. Con la elección viene la renuncia y el
desgarramiento. Mowgli es un hombre y como tal tiene que
vivir.
KIPLING, RUDYARD
KIPLING, J.L.
Anaya
Madrid
1988
1ª ed.
Laurín
208 p. ; 17x24 cm ; cartoné cosido
Castellano
10, 11, 12
Cuento
84-207-4263-5
AMOR A LOS ANIMALES, ANIMALES, ANIMALES DE
LA SELVA, ANIMALES SALVAJES, AVENTURAS, ECOLOGÍA, MEDIO AMBIENTE,
RELACIÓN HOMBRE-ANIMAL, RELACIÓN HOMBRE-NATURALEZA,
SELVAS
15,03