Cuando Prudencio Pérez iba a la escuela
quería ser escritor. Tenía mucha imaginación y se pasaba las horas
jugando con las palabras e imaginando futuros relatos. Con el paso
del tiempo, sin darse cuenta, se convierte en una persona adulta.
Durante muchos años trabaja de contablepero un dñia decide
abandonar su profesión y se convierte en el señor Huvez, que vende
barquillos y cuenta historias, hasta que se da cuenta que la
barquilleria que utiliza tiene un misterioso influjo sobre él: su
voz se confunde con el ruido que hacen las barquillas al girar. Es
entonces cuendo el señor Huvez prescinde de la barquillerio y
empieza a escribir sus propios cuentos.
ALONSO, FERNANDO
URBERUAGA, EMILIO
Anaya
Madrid
1999
1ª ed.
Sopa de libros. Verde
122 p.
Castellano
10, 11
Novela
Antes de leer, pediremos a los alumnos que
pregunten a sus abuelos o a pesonas mayores de su entorno sobre
objetos que existieron durante su juventud y que se consideren
antiguos en estos monentos. De cada uno de ellos se hará un dibujo
y lo pondremos en un mural en la clase. Después de leer, a partir
de que a Prudencio, en la oficina, le aburrían los ruidos
cotidianos (despertador, tráfico, máquina de fichar en el
trabajo...), elaboraremos una lista de ruidos y sonidos cotidianos
y expresaremos cuántas vecesoímos el silencio. Luego, teniendo en
cuenta que el genio de uno de los cuentos es de tercera clase y
vive en un candil (sólo conoce un deseo), cada uno elegirá un deseo
de estos tres, y lo justificará: 1) No cansarse nunca de andar. 2)
Aprenderidiomas sin esfuerzo. 3)Tener la nevera siempre
llena.
84-207-9235-7
CONVIVENCIA, FANTASÍA, RESPETO A LA
DIVERSIDAD
855