¿Quién tema a los fantasmas?. ¡Nadie, porque no existen!. Eso es, al menos, lo que afirman el abuelo de Lola y su amigo el capitán Jonás. Pero cuando a media noche llaman a la puerta y fuera no hay nadie, los dos se esconden detrás del sofá. Así que Lola tiene que tomar medidas: construye una trampa y espera a que un fantasma caiga en ella ...
KÖNNECKE, OLE