A Abilio no le gusta su nombre. No entiende por que se lo pusieron, así que decide cambiárselo. A partir de ahora se llamara Luis. Abilio ha dejado de existir. Pero ¿quién fue el causante de su desgracia? Por fin descubre que se trata de la prima maría Constanza y, a sus ochenta y cinco años, la prima María Constanza es una mujer muy especial para toda la familia. Y ahora, allá en su pueblo, la prima esta a punto de morir. La familia en pleno va a visitarla. Tras su muerte y ya en casa, Luis cambia de opinión: volverá a ser Abilio. Al fin y al cabo Abilio no es un nombre tan feo.
VIEIRA, ALICE