Mariana tiene diez años y toda su vida ha sido hija única. Pero, de repente, recibe la noticia de que va a llegar una nueva hermana. Cuando su madre y Rosa, el nuevo bebe, regresan a la casa, Mariana las trata con despego. Rosa es un ser que solo sirve para llorar, Mariana no sabe como comunicarse con ella. Le tienen más cariño a sus amigas, incluso a la vecina de enfrente. Poco a poco Mariana va aceptando a la pequeña. Sin embargo, solo comprende la mucha falta que Rosa le hace cuando esta a punto de perderla, pues la niña enferma de neumonía.
VIEIRA, ALICE