Susana sufre unos extraños desvanecimientos. Se da cuenta, con inmensa preocupación, de que su enfermedad tiene un nombre terrible: epilepsia. Esta enfermedad hace que los demás la traten de una manera poco natural, rechazándola o protegiéndola excesivamente. Solo encuentra consuelo en el baile, para el que esta maravillosamente dotada, y en sus diálogos con un hermoso búho, con el que se siente identificada psicológicamente: el búho esta herido. Un médico joven la pone en el camino de la recuperación al hacerle ver cuantos personajes celebres han sufrido su mismo problema.
CORCORAN, BÁRBARA