Qué poca prisa se da el amor

Alejandro es un excelente estudiantes, que sin embargo ha sacado un 0,5 en selectividad, por lo que tiene que quedarse todo el verano estudiando. Como ya sabe todo, se distrae leyendo libros de etnología, viajes y exploraciones, y se lamenta de no haber vivido todavía una historia de amor... Sin darse cuenta de que ya esta empezando a vivirla: Maite, la chica que acude a limpiar todas las mañanas su casa, para ahorrar dinero y poder pagar los estudios, tiene problemas con su novio y ha empezado a fijarse en Alejandro.

CASARIEGO, MARTÍN

Anaya
Madrid
1997
1ª ed., 7ª imp.
Espacio abierto
136 p. ; 13x23 cm ; rústica
Castellano

Novela

84-207-8276-9
ADOLESCENCIA, AMOR, AMOR ADOLESCENTE, VERANO
7,00