Henry descubre una araña en la bañera y esta se queda a vivir en su casa. Al principio, la familia de Henry la acepta; pero Ari, que así se llama la araña, va ganando la confianza de todos y llega a hacerse imprescindible. Así, es tan útil que todo el mundo la reclama como si fuera de su propiedad. El animal se da cuenta de que esta perdiendo su independencia y no aguanta esta situación. Ante la sorpresa de todos, un día decide marcharse para buscar un esposo y, sobre todo, vivir su vida.
WILLIAMS, URSULA MORAY